lunes, 14 de octubre de 2019

ESCRIBIR... ¿PARA QUÉ?


Eso de escribir está muy bien, es entretenido, mola (como dice la juventud). Y al lector o lectora, quizás, le quede igualmente una agradable sensación tras la lectura de un texto.
Pero... ¿es eso todo? ¿Escribir para pasar un rato ameno? Desde luego, la finalidad de cierta escritura, como la de novelas, es esa. También un blog puede tener únicamente ese objetivo.
A la pregunta del para qué escribir, recuerdo que alguien respondía lo siguiente: escribo para que la muerte no tenga la última palabra. Me parece una respuesta acertada, siendo como es el hacer algo que trascienda la propia vida una motivación humana clave.
Pasemos ahora de lo abstracto a algo más concreto: ¿Para qué escribo yo este blog?
Pablo D´Ors señala en su Biografía del Silencio que decidió escribir “únicamente lo que contribuya a hacer mejores a quienes me lean”. Feliz decisión (lograda en su caso con creces, además).
Yo quiero hacer como D´Ors, escribir “a lo D´Ors”.
Yo también quiero crear (qué bonito e inspirador verbo, al igual que el sustantivo que de él deriva: creación) algo valioso, para que a alguien le sea útil, le sirva. Si esto no se produce, apaga y vámonos, o mejor dicho, haz clic y resetea.
Bien pudiera ser, por otro lado, que el principal beneficiado con la creación de mi bitácora sea yo mismo, por los efectos terapeúticos de la escritura. Además, saber que mi trabajo está al alcance, potencialmente, de cualquier habitante del planeta, supone un importante subidón de adrenalina.
Que yo me beneficie con la escritura de mi blog es una buena noticia, pero no es eso lo que pretendo. Y es que quiero trascender mi propia vida, ir más allá de la misma.
Bien, hasta ahora he llegado a la conclusión provisional de que quiero, como se dice en economía, crear valor, crear algo provechoso. ¿Y eso cómo se hace? Pues yo creo que eso se hace incitando a quien lee a la acción.
En efecto, hay que pasar a la acción. Del pensamiento, del rumiar, a la acción. Este punto de la acción dará, creo y espero, más juego a lo largo y ancho de Alma y Psique.
Lo que un texto proporciona es conocimiento (yo puedo proporcionar la información de que quien busca un amigo sin defectos se queda sin amigos), pero lo que interesa es que el lector transforme dicho conocimiento en acción (la próxima vez que esté pensando en cortar una relación de amistad, que tenga en cuenta esta idea y actúe en consecuencia: reflexionando concienzudamente y no haciéndolo a la primera de cambio, vamos).
¡Acción! He ahí la clave. Las entradas de este blog tratarán de llevar a quien lo lea a la acción. 
El que lo consiga o no, está por ver, y usted, lector o lectora, deberá ser el implacable juez.


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